En Mateo, un recuerdo y agradecimiento para los niños que dan y que reciben amor y solidaridad.

EL ÁNGEL  MATEO

Se llamaba Mateo, era un niño enfermo, adoptado de pocos meses  por  la Sra. Miriam de Bautista, presidenta y fundadora de la Fundación Piccoli Saggi. Una  serie de complicaciones en el intestino y la fragilidad de su corazón  pudieron más que todo el esfuerzo y cariño  que puso la familia de Doña Mirian. Murió el mes de marzo con poco más de tres años. En la guarderia Piccoli Saggi sus fotos nos recuerdan que un "ángel vive" y que el trabajo y el esfuerzo por la vida  y la dignidad de las personas siempre vale la pena, más allá de lo que se consiga. ¿Quien mide el amor que ponemos en lo que hacemos?.... Él no podrá beneficiarse de las ayudas que muchos niños, apadrinando a través de Carumanda, han donado a los "peques" de la guardería, pero sus compañeros sí. La generosidad de los niños, de los que dan y los que reciben,  nos  estimulan a todos a seguir trabajando  por un mundo más humano, más justo más digno.

Desde el cielo, Mateíto, como le solíamos llamar, nos sonríe y  agradece nuestros desvelos por los niños, por la educación, por la vida de  sus compañeros y compañeras de  la Fundación Piccoli Saggi

(mayo 2007)