HERMANOS DE LA SAGRADA FAMILIA
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La Sagrada Familia, centro de nuestra espiritualidad |
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El Hno. Gabriel puso a su Congregación bajo el patrocinio de la Sagrada Familia. Nazaret fue la intuición original para organizar y animar la vida de las comunidades de Hermanos y los ámbitos donde ellos trabajaban. Cada día y en las situaciones difíciles que le sobrevinieron siempre acudía a la Sagrada Familia. El Prólogo de nuestras constituciones nos dice: “En las dificultades no te separes de Jesús, María y José. Contémplalos como familia, tu familia. Ámalos y confía en ellos y recuerda que en la humilde casa de Nazaret encontrarás la sabiduría que te guiará en la vida”. Esto era lo que el Hermano Fundador quería para las Comunidades de Hermanos, para los alumnos y sus familias. Y esto es lo que queremos sus seguidores: que cada familia sea un reflejo de la Familia de Nazaret donde las personas trabajen con amor, recen a Dios con confianza y vivan en fraternidad. El Hno. Gabriel veía que en Nazaret se cumplía el ideal de su familia religiosa y de todas las comunidades cristianas; porque, allí, la cohesión interna venía dada por la presencia del Verbo y por la relación que los tres, Jesús María y José, mantenían con la Santísima Trinidad. "Los Hermanos consideran a la Sagrada Familia como la realización mas perfecta en la tierra de la comunidad de amor que es la Santísima Trinidad" Nuestro lema: EN LA ORACIÓN , EL TRABAJO Y EL AMOR: LA PAZ, resume de forma acertada nuestra espiritualidad. En este contexto se despliega la vida y la actividad de esta pequeña Congregación de religiosos Hermanos de la Sagrada Familia. Nos gusta mucho el nombre de "Hermanos". Nos gusta ser sencillamente Hermanos; hermanos de todos, que desde la sencillez, como en Nazaret y desde la riqueza de la vida religiosa laica, queremos prestar un buen servicio a la sociedad y a la Iglesia, dando a Dios toda la gloria.
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