RECETA PARA HACER UNA OLLA COMUNITARIA, O SEA... PARA SER UN POCO MÁS SOLIDARIO EN NUESTRA SOCIEDAD

 

El día 23 de diciembre visitamos,  junto con otros amigos de la Fundación Piccoli Saggi, el asentamiento de desplazados  de Colorados, a media hora de Bucaramanga. Allí realizamos una olla comunitaria  para 250 familias y repartimos ropa y juguetes a los niños.  Por unas horas  el espíritu de la Navidad "aterrizó" por esos lugares "olvidados de Dios", o mejor, olvidados de los hombres, de los  gobiernos y autoridades de turno, de la sociedad. Nuestro gesto fue una pequeña gota de solidaridad en un inmenso mar de necesidades. Esta experiencia nos recordó a todos que el mensaje de Dios hecho hombre, que quiere un mundo   donde todos seamos hermanos y vivamos con la dignidad de hijos de Dios está todavía por realizarse. Seguimos necesitando del mensaje de la Navidad: asombrarse por Dios que se hace hombre en un niño , pero también estremecerse por muchos niños que no viven como hijos de Dios. Por más  que el comercio masivo de estos días, nuestras costumbres navideñas  y la sociedad   trate de ocultar estas realidades de pobreza y de abandono, donde vivan personas que cada día trabajen y luchen por vivir con dignidad, allí vive  la Navidad y donde haya cristianos  que se comprometan por un mundo más justo, ahí nace Jesús.

 

 

Busque y júntese con personas  buenas, que quieran hacer un mundo más justo y  mejor como Dios quiere. Busque personas, familias, lugares que necesiten ayuda donde la Navidad cristiana nunca llega. Busque una olla grande donde quepan todos los buenos deseos y meta además de unos  huesos para dar sabor, mucho amor, mucha generosidad Vierta agua abundante, aunque sea del arroyo. El fuego purifica todo, igual que el amor supera cualquier dificultad. No se desanime Se añade plátano, yuca  y  unas cucharadas grandes de buena voluntad y deseos de hacer el bien.

 

 

Mientras se cocina, se observa la realidad, se pregunta uno por las causas del mal, de la injusticia... observa los pequeños detalles...  ...o los grandes ...y se hace uno ciertas preguntas como...¿por que a uno de estos sencillos campesinos las FARC o los "paras" o... le quitaron la tierra  y le expulsaron? ...y  se compromete: hace algo aunque sea tan sencillo como  poner un poco de alegría  y una sonrisa  a los más pequeños, a los más necesitados.

 

Al final cuando ya está casi hecho , se le da las últimas vueltas. Casi tantas como las "vueltas" que dan cada día estas familias para sobrevivir. El resultado final es  además de un excelente "sancocho" y  un delicioso arroz... una gota más de justicia y solidaridad en nuestro mundo... Y bien caliente, se sirve con mucha humildad  y con mucho amor. Es Jesús el que está en la cola esperando el "sancocho" y el arroz No se preocupe por las "formas" o el qué dirán; cuando hay  hambre y los recursos son escasos, cualquier vajilla sirve. Se puede comer  en cualquier lugar, en cualquier circunstancia. Tampoco se necesita decorar la mesa con motivos navideños especiales. Al final, todos contentos, especialmente  los "peques".

Es que la solidaridad y el amor cristiano hacen milagros.

 

¡Ah!, Para hacer esta olla comunitaria u otras parecidas no necesitan venir a Bucaramanga; donde viven, seguro que encuentran "ollas", amigos, agua... y sobre todo gente necesitada para hacerla y compartirla. Esta es nuestra receta para esta  Navidad, pero la pueden hacer cualquier día del año y en cualquier  circunstancia. No es necesario que sea una fiesta especial. Cuanto más la hagan más rica sabrá y ustedes  se perfeccionarán en el "arte del amor y del servicio"